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¡Ojalá aguante el mástil...!
“Esperamos que aguante el mástil recién reparado. El barco se golpea mucho contra las olas. Es una reparación de fortuna, no estamos seguros al cien por ciento de que aguante. Todo lo demás está bien. Los vientos han de decaer de aquí a dentro de unas quince horas. Estamos en forma y ¡muy impacientes por llegar!” Giovanni Soldini-Telecom Italia
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Vuelta de página
“Ya está, logramos voltear la página y anunciarle oficialmente a la dirección de carrera que el sentido común de los marineros y las leyes de la cinemática nos convencieron de ponerle un punto final a la parte deportiva de esta aventura. Damos paso ahora a lo que sigue, que tampoco se anuncia muy fácil: tenemos que encontrar un medio para alcanzar Progreso. Nuestro equipo en tierra se encarga de ello pero la operación es administrativamente complicada. Les damos las gracias a todos los que nos motivan e intentan levantarnos el ánimo. Pueden estar tranquilos, asumimos nuestra decisión y miramos hacia adelante… Y les prometemos que volveremos a encontrar nuestro buen humor para la próxima noticia, pero para ésta nos cuesta trabajo cotorrear. Hasta muy pronto para lo que sigue de esta aventura que, esperemos, termine en Progreso. Yves y Lionel, a unas 40 millas de San Martín.” Yves Ecarlat y Lionel Regnier – Vale Inco Nouvelle Calédonie
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Dentro de 10 años todavía se hablará de ello
“Cada 3 horas nos revuelca una tormenta. Se escuchan truenos por todos lados, en la noche, no sabemos por dónde estarán, entonces navegamos con el torso desnudo: en tiempo normal hacen 29°C pero, cuando se nos pone la piel de gallina es porque la temperatura está bajando y ¡que la tormenta ya se nos viene encima! Respecto a la estrategia para los próximos días, o bien, nos seguíamos de trenecito tras los demás sin esperanza de ganar lugares, o bien, probábamos una jugada. Así, escogimos rodear Jamaica por el Sur: si está libre el paso, ¡esto se pondrá divertido!”
“En cuanto a la alimentación, nos quedan principalmente pastas pero ya no tenemos mucho gas para cocerlas. Hemos intentado calentar agua dentro de una botella por medio del calor del entorno, pero no dio mucho resultado. Ahora intentaremos fabricar un horno solar con el papel aluminio de las tabletas de chocolate…
Vivimos nuestros sueños y nutrimos nuestros recuerdos. Participé en regatas transatlánticas en las cuales no pasó gran cosa… ¡Pero de ésta, dentro de 10 años, todavía se hablará de ella!
Jean-Edouard Criquioche - Groupe Picoty
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Mientras pase la tormenta...
“Por fin estamos en el Mar Caribe. Las tormentas siguen acompañándonos y cuando el viento pasa de 8 a 40 nudos en menos de unos minutos y cuando estamos bajo trombas de agua rodeados por relámpagos quedamos sumergidos en momentos verdaderamente dantescos. La solución está sencilla: guardar el código 0 o 5 sobre su almacenador en cuanto caen las primeras gotas de lluvia, ponerlo sobre la cubierta bien atado mediante correas, checar que la escota de vela mayor este clara, apagar la electrónica y cortar los circuitos. Luego ponernos impermeables de hule y a esperar a que suba su intensidad. En cuanto llegan las primeras ráfagas de 30 nudos bajamos la vela mayor y esperamos que pasen, si bien, rezando para que no nos caiga un rayo. El vendaval dura desde 10 minutos hasta cerca de una hora. El único buen punto es que el agua está tibia, sea la del mar o la de la lluvia que se mezclan al caernos encima. El velero de la Cinta Roja en el país de los Piratas… Erik Nigon; AXA Atout Coeur pour AIDES
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"2 horas de tortura"
“Estamos a 14 millas de la puerta con una velocidad aproximada de ocho nudos. Como de costumbre, hubo fuertes ráfagas y después nada de viento en medio de una nefasta marejada de Noreste. Es horrible: el barco quiere desplazarse, pero si lo hiciera, muy pronto se quebraría tan solo por la marejada. Anoche fueron alrededor de dos horas de tortura. Los barcos del grupo de atrás, disfrutaremos muy poco la llegada: cuando finalicemos, la fiesta ya se habrá acabado. Tan solo nos tocará un poco de tequila antes de que la gente empiece a irse. Esperemos que el Caribe nos trate mejor que la última parte del Atlántico. Nomás vivimos al día. Si bien, esta tarde, podremos festejar por ver tierra de nuevo.” Shaun Murphy (19-ORBIS)
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¡Apocalipsis!
“El 10 de noviembre quedó marcado por una tormenta fenomenal que duró cerca de dos horas durante las cuales fue un poco como el Apocalipsis. Fue como si hubiéramos estado en medio de una batalla naval con rayos y relámpagos incesantes tronando por todos lados muy cerca de nosotros. ¡Los dos compañeros de “Crédit Maritime” no las traían todas consigo! Y todo esto bajo un verdadero diluvio y un cielo terrible, digno del fin del mundo. ¡Y todavía faltaba el viento que venía del Suroeste!! Primero sopló razonablemente pero después se fue, dejándonos en medio de un mar totalmente caótico levantado por el fuerte oleaje del Norte que no nos deja desde hace 3 días.¡Un auténtico relajo! Metimos todo para dentro y esperamos, mientras cenábamos, que el viento retomara su lugar a fin de que pudiéramos continuar nuestro trayecto.” Patrice Carpentier (Crédit Maritime)
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¡Adiós vela mayor!
“La tripulación de Vale Inco Nouvelle Calédonie lamenta anunciarles el fallecimiento de su vela mayor a consecuencia de una larga enfermedad y al término de una vida muy ocupada (África, Brasil, Antillas…). Así, a pesar de una recién hospitalización en una famosa clínica española por sus buenos cuidados, la noche pasada se venció la resistencia de nuestra venerable vela mayor. ¡Noche “apocalíptica”! Una pequeña réplica del infierno vivido por Georges Clooney, del tiempo en que era pobre pescador en Hollywood: depresión tormentosa con todo el paquete incluido o sea “viento+lluvia” a voluntad con monstruosos relámpagos! Les juro que hubo momentos cuando, llevando el timón, me veía obligado a cerrar los ojos de tanto que relampagueaba!... ¡¡ Incluso no se gastarían tantos watts para un concierto de Michael Jackson y los Stones reunidos en el “Estadio de Francia”!! Costuras que se rompen y paneles que amenazaban con explotar en cada ráfaga: no sería muy razonable continuar así. Lionel y yo pensamos haber forzado la vela mayor más allá de los límites, alternando los momentos de ataque y las fases de descanso para aliviar el tejido y las costuras. Ahora lo más importante para nosotros es continuar esta aventura compartida hasta México, pero sin arriesgar la seguridad de nuestro barco ni la de su tripulación. Así que para nosotros sí se impone una escala en las Antillas.” Yves Ecarlat (Vale Inco-Nouvelle Calédonie)
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Paul Worswick (Keysource)
« Las últimas 24 horas fueron difíciles, alternamos entre el pequeño spí, el gran spí y el código cero. Una tempestad llegó de quién sabe dónde y los vientos aumentaron de 15 a 50 nudos, así que arriamos las velas. Pasamos el día bloqueados en medio de las tormentas enfrentándonos a los vientos. Estuvimos nerviosos durante toda la noche, por intentar evitar los rayos, dormimos muy poco. Nos dio mucho gusto salir de este núcleo de tormentas. Fuera de eso, todo anda bien a bordo, estamos contentos de que nuestros amigos finlandeses hayan alcanzado San Bartolomé y se encuentren seguros.” Paul Worswick (Keysource)
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¿Y dónde están las sirenas?
“La noche estuvo tranquila en cuanto a vientos, pero las tormentas mantuvieron la misma intensidad. Nos la pasamos apagando los aparatos electrónicos por temor a que nos parta un rayo pero, al menos por ahora, los relámpagos se han quedado arriba entre las nubes. Pero da miedo, pareciera que uno está en medio de un desfile de modas donde los flashes se prenden y crepitan por todos lados… ¡Seguimos buscando a las sirenas que retratan! Respecto a la carrera, seguimos avanzando milla tras milla aunque resulte cada vez más complicado desde que perdimos nuestro segundo spí por una tontería… Pero seguimos dando lo mejor y ¡no soltamos el objetivo de llegar entre los 10 primeros!” Erik Nigon (Axa Atout Coeur pour Aides)
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"¡Guau... Qué delicia!"
“Guau…. ¡nos la pasamos a todo dar! Desde hace 5 horas, se instaló el viento y sopla en buena dirección. Les doy algunas cifras que indica la pantalla frente de mí: velocidad del viento, 29 kts; velocidad del barco, 18,75 kts. ¡Impresionante!, nos divertimos como locos llevando el timón, de a una sola hora de jalón cada uno porque exige demasiada concentración y esfuerzo en los brazos. Pero el barco está de nuevo en condiciones y es una verdadera delicia. Por varias horas el viento oscila entre 25 y 32 kts y ¡nuestro promedio de velocidad en la hora anterior alcanzó 16,78 kts! Por segunda vez desde la salida, aprovechamos al máximo el potencial del barco, probablemente ganemos unas millas más las próximas 24h… Acabo de soltar el timón, me como algo y voy a dormir un poco, ¡la noche se anuncia muy emocionante! Cuaderno de bitácora de Damien Seguin (Cargill-MTTM)
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